Mostrando entradas con la etiqueta Joaquin Lavin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Joaquin Lavin. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de noviembre de 2010

Anuncios y proyectos ¿Qué se teje en Palacio?


Desatada ya la guerra entre gobierno y oposición, cualquier excusa puede servir para medir fuerzas: reconstrucción del terremoto, despidos en sector público, viaje presidencial a Perú, etc. Pareciera que el Parlamento será el campo de batalla de las próximas confrontaciones, en especial respecto a la aprobación de la tan anunciada reforma educacional.

Por eso, el intempestivo anuncio, realizado el domingo 21 por el Presidente de la República en cadena nacional voluntaria, provocó numerosas críticas en el bloque opositor. De partida, generó importantes reparos en cuanto a la nueva mecánica utilizada por el Gobierno: anunciar una propuesta inconsulta en un escenario de mayoría relativa en la Cámara de Diputados y de abierta minoría en el Senado. Asimismo, la suma urgencia anunciada por el Jefe de Estado, sin siquiera haber ingresado hasta ahora el proyecto de ley al Congreso, también motivó acusaciones de show comunicacional, aludiéndose con sorna a “la nueva forma de anunciar”.

Como señal de protesta, los cuatro timoneles de los partidos de la Concertación, Ignacio Walker (DC), Carolina Tohá (PPD), Osvaldo Andrade (PS) y José Antonio Gómez (PPD), se abstuvieron de asistir a la ceremonia de lanzamiento de la reforma educacional. El ministro de Educación, Joaquín Lavín, concurrirá hasta la sede del PPD a reunirse con ellos para discutir los principales lineamientos del paquete de medidas. Cabe recordar que desde esa fecha, múltiples han sido las críticas de la oposición, del Colegio de Profesores y de organizaciones estudiantiles como calificación de revolución del proyecto, ausencia de acuerdos previos, mercantilización de la educación pública y tardanza en la presentación del proyecto de ley.

Para otros, en cambio, el anuncio refleja un importante cambio estratégico en la tramitación de iniciativas emblemáticas. Tal como señala Blanca Arthur en su artículo "La audaz jugada de la dupla Piñera-Lavín", sólo horas antes se habría tomado la decisión del anuncio presidencial de esta propuesta educacional.

Esta súbita determinación se debería, a que, a pesar de la aprobación ciudadana del mandatario, el gobierno reconoce su poca efectividad en la incorporación de temas en la agenda pública. En un año marcado por circunstancias exógenas -terremoto del 27 de febrero, rescate minero en San José, elecciones ANFP, litigio con Perú ante La Haya-, necesitaba instalar un tema reformador y emblemático que pudiera identificar al Gobierno, tal como lo fue la reforma previsional en el mandato de la ex Presidenta Bachelet.

También hubo provocaciones del bloque opositor, en el sentido de que la administración Piñera relajaría su ritmo después de su exitosa actuación en el rescate minero. Francisco Javier Díaz, ex encargado de contenidos de Michelle Bachelet, en su columna “Pepe o Papurri, el dilema de Piñera”, publicada dos días antes del anuncio presidencial, expuso certeramente la disyuntiva del Presidente Piñera: “La pregunta es si Piñera optará por el camino fácil de la popularidad inmediata o por la pedregosa vía de los cambios profundos, por impopulares que éstos sean”. Esto coincide con la inmediata respuesta de la reforma en Educación y la divulgación de próximos cambios en Salud y Modernización del Estado.

Por otra parte, con el endurecimiento de las relaciones entre oposición y gobierno, Cristián Larroulet, ministro secretario general de la Presidencia, prefirió derechamente cambiar el escenario de negociación, trasladando el debate al Parlamento, sin esperar un acuerdo previo con las fuerzas opositoras. De esta manera, el costo de un eventual rechazo se traspasa ante la opinión pública a los parlamentarios que voten en contra de la iniciativa, abriéndose el flanco de perpetuación de la inequidad, una de las principales deudas pendientes de los gobiernos de la Concertación. De hecho, ésta sorprendió a su vez al Gobierno anunciando hoy la presentación de una propuesta alternativa para Educación.

Pero también este anuncio refleja una nueva forma de comunicación estratégica. De alguna manera, y provocado quizás por la confusión general que reina en todos los partidos políticos, se opta por empoderar a la opinión pública, pidiéndole una mayor participación en mediar y/o juzgar estos conflictos. Sin embargo, surgen de inmediato las siguientes preguntas: ¿Qué tanto se podrá separar la gestión de la comunicación? ¿Una ahora eficaz capacidad comunicacional podrá suplir la falta de un desempeño medible? El mismo mandatario cambió los ejes del discurso gubernamental, instalando el paradigma de la eficiencia. Hoy los estándares de la administración gubernamental ya se encuentran cambiados, con una opinión pública más educada y exigente y una oposición que no perdonará ninguna oportunidad de atacar al gobierno.

Si bien es cierto que ninguna gestión puede brillar sin una buena comunicación, una excelente comunicación no puede ocultar indefinidamente una falta de gestión, como ocurrió en el pasado. La credibilidad demora años en construirse y segundos en perderse, tal como lo comprendió el equipo comunicacional de la ex Presidenta Bachelet, después de la bullada inauguración del Hospital de Curepto.

Por eso, todos los chilenos hacemos fuerza para que la reforma educacional no naufrague por estériles luchas políticas. En eso, Mario Waissbluth, Coordinador Nacional de Educación 2020 es claro en su mensaje y ¡lo dice mucho mejor! Esta vez las (ir)responsababilidades no quedarán sin respuesta ciudadana.
Columna publicada en La Tercera Online

miércoles, 27 de mayo de 2009

Nefasto precedente


La actual disyuntiva de Joaquín Lavín -postular al Senado por la V Región Costa o integrar un probable gobierno de Piñera-, podría consolidar un nefasto precedente, inaugurado ya por la ministra Carolina Tohá.

En marzo, la vocera de gobierno renunció al cargo de diputada por Santiago, para asumir como ministra Secretaria General de Gobierno. A pesar de ser elegida por 45.769 votantes, (39,79% de los sufragios), renunció a su cargo legislativo y optó por una labor ministerial. Comprensible desde un punto de vista de desarrollo profesional, pero con dos grandes salvedades: 1) dejó de cumplir el cometido de sus casi 50 mil electores del distrito 22, y 2) su reemplazo fue decidido a dedo por la dirigencia del PPD.

Las elecciones parlamentarias y presidenciales son intuito personae y por eso se vota por candidatos y no por partidos políticos. Que un reemplazante sea designado por la dirigencia del partido político –sin primarias ni procesos internos- sólo acrecienta la desconfianza ciudadana hacia la estructura partidista. Además, la renuncia parlamentaria se ve como una burla a la incompatibilidad entre un cargo parlamentario y uno ministerial, establecida en el artículo 58 de la CPE.

Luego que Piñera lo dejara en libertad de acción , Lavín medita, declarándose en una “pausa reflexiva”. Sería lamentable que postulara como senador, fuera elegido y después renunciara a su cargo para asumir una labor ministerial. Significaría jugar con las expectativas de sus electores de la V Región Costa, sólo para asegurar un cupo senatorial a la UDI.

Por último, se necesita establecer barreras de salida a los parlamentarios y modificar su mecanismo de reemplazo, de manera de devolver la soberanía a la ciudadanía y perfeccionar nuestra democracia.
Andrés Jirón Santandreu
Gerente General
Gestcom
www.gestcom.cl

Publicado en
www.politicastereo.cl y en Cartas al Director de la Tercera el 28 de Mayo de 2009.