lunes, 27 de septiembre de 2010


El rechazo de la última oferta del gobierno complejiza aún más la difícil situación en que se encuentra el conflicto mapuche. Contrasta el manejo gubernamental de esta crisis, provocada por 34 comuneros en huelga de hambre en las regiones del Bío Bío y de la Araucanía, con la conducción del rescate vivido por 33 mineros accidentados en la Región de Atacama. Esto confirma que el principal activo del Gobierno está en la gestión y no en las comunicaciones.

¿Dónde está “el Golborne” de la huelga de hambre mapuche? ¿Quién asume la responsabilidad –política, operativa y comunicacional, tal como lo hizo el ministro de Minería – del resultado de esta operación? ¿El Presidente Piñera; el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter; el ministro Secretario General de la Presidencia, Cristián Larroulet; el ministro de Planificación, Felipe Kast o la jefa de asesores de La Moneda, María Luisa Brahm? ¿O ninguno, como en estos últimos 20 años?

Jorge Navarrete señala en una columna sobre el conflicto indígena, Mala memoria y poca vergüenza, “el rotundo fracaso de una política pública, que lejos de contribuir a la solución del problema, lo perpetuó -cuando no agudizó- durante las dos décadas que estuvimos en el gobierno”. Sin embargo, al menos las potentes maquinarias comunicacionales de La Moneda siempre fueron capaces de apagar los conflictos provocados por grupos de mapuches: intervención de La Moneda en conflicto de Mininco(2000); reacciones a la muerte de Matías Catrileo (2008) o actos de violencia que motivaron el nombramiento de José Antonio Viera Gallo como ministro coordinador de temáticas indígenas (2009). De alguna manera, los gobiernos de la Concertación siempre pudieron contener comunicacionalmente lo que no podían solucionar por gestión, postergando y aplazando la resolución del conflicto.

En este caso, la situación ha sido a la inversa. La extraordinaria capacidad de gestión -demostrada por el ministro Golborne en el rescate minero -no ha se ha visto en esta crisis. Esta huelga de hambre logró hacerse cada día más urgente, compleja y con una mayor adhesión ciudadana.

Inicialmente, la estrategia gubernamental fue ignorar el conflicto, rechazando el diálogo: “el el gobierno no negocia bajo presión”. Pero, cerca del Bicentenario, la huelga de hambre se convirtió en una amenaza que podía aguar la fiesta. Incluso dañar la imagen externa, ya que en un planificado viaje a EE.UU, el mandatario participaría en la Asamblea General de la ONU: abogaría por que Chile se mantuviera en el Consejo de Derechos Humanos. Por eso, el anuncio del Presidente Piñera de conformar una mesa de diálogo para tratar el tema mapuche, hizo pensar a nivel internacional que también se incluiría la situación de los huelguistas. Fue Felipe Kast, ministro de Planificación, quién aclaró que se trabajaría en dos frentes paralelos (la instalación de la mesa de diálogo en Cerro Ñielol ya concluyó sin ningún acuerdo concreto).

La extensa duración de la protesta, la instalación en la agenda pública de la problemática de pueblos originarios, la alta visibilidad internacional y la necesidad de incorporar otros interlocutores –Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial e Iglesias católica, evangélica y anglicana- demostraron la incapacidad gubernamental de controlar y desescalar la crisis.

Por el contrario, la gestión comunicacional mapuche ha sido excepcional. Hacer coincidir – ¿fortuito?- el período más álgido con la fiesta del Bicentenario, fue un gran acierto comunicacional. En 1981, Bobby Sands murió en Irlanda del Norte a los 27 años, después de 66 días de huelga de hambre. En 2007, en Chile, Patricia Troncoso Robles, conocida como La Chepa, puso fin a su huelga de hambre después de 112 días de ayuno. En consecuencia, la fase crítica de una huelga comenzada el 12 de julio probablemente coincidiría con nuestro aniversario patrio, empañando la celebración tan esperada.

Aún más, una semana antes de Fiestas Patrias, el desalojo de cuatro diputados de oposición dio la visibilidad necesaria. Luego la designación de voceros, en especial de Natividad Llanquileo, y el envío de una carta a Ban Ki Moon, Secretario General de Naciones Unidas, confirmaron la profesionalización comunicacional del grupo de presión.

Actualmente, la estrategia del Ejecutivo intenta establecer la responsabilidad de los comuneros. En San Francisco, EE.UU, el Jefe de Estado calificó de “intransigente” la actitud de los huelguistas. “El Gobierno ha hecho todo lo posible. Ha buscado todos los caminos del diálogo, del entendimiento y de la acción. Y desgraciadamente todos estos pasos y gestos de parte del gobierno no han tenido una respuesta fecunda de parte de los comuneros en huelga. Más bien ha sido una actitud muy intransigente”.

Mientras el conflicto no se estabilice, será imposible acordar una solución para esta apremiante crisis. Según el Arzobispo Ezzati, las peticiones de los huelguistas son claras: fin al doble enjuiciamiento, al uso de testigos protegidos y que los comuneros no sean procesados por la Ley Antiterrorista. Sin embargo, falta quién logre articular los intereses involucrados y preparar al gobierno en los costos que necesariamente tendrá que pagar, independiente de la forma en que termine la huelga. Peor aún, mientras ésta no se termine, será imposible comenzar el verdadero debate sobre la situación del pueblo mapuche.

Columna publicada en La Tercera Online

martes, 14 de septiembre de 2010

Políticas indígenas: tanto personaje y tan poco resultado


A pesar de todas las manifestaciones políticas que han hecho los pueblos originarios en nuestro país, las respuestas siempre han sido evasivas, difusas y poco específicas, quedando la mayoría sólo en el discurso sin concretarse en hechos verdaderos. La incorporación de cuatro diputados de oposición a la huelga de hambre mapuche sólo símboliza el intermitente, incompetente e ineficaz apoyo de las autoridades, que aparte de figurar ante la opinión pública, no aporta ninguna solución concreta.

Ya en noviembre de 2003, el informe del Relator Especial de la ONU, Sr. Rodolfo Stavenhagen, sobre la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los indígenas concluía con importantes recomendaciones al gobierno de Ricardo Lagos. En abril de 2009, un nuevo informe de otro Relator Especial de la ONU, Sr. James Anaya, daba nuevas recomendaciones sobre el tema al gobierno de Michelle Bachelet.

Es así que en septiembre del mismo año, la mandataria anunció el envío de un proyecto de ley que creaba el Ministerio de Asuntos Indígenas, la Agencia de Desarrollo Indígena y el Consejo de Pueblos Indígenas. El proyecto fue firmado además por los ministros de Planificación, Paula Quintana, de Hacienda, Andrés Velasco, y el Secretario General de la Presidencia y ministro coordinador de la política indígena del Gobierno, José Antonio Viera Gallo. Sin embargo, una vez finalizada la ceremonia -con toda la cobertura de prensa correspondiente-, la iniciativa nunca prosperó.

A los pocos días –y a poco de las elecciones parlamentarias- , el Poder Legislativo también anunció la creación de una Comisión Permanente De Asuntos Indígenas. Sus autores, los diputados De Urresti (PS), Farías (PPD), Jaramillo (PPD), Ojeda (DC), Quintana (PPD), Saa (PPD), Sabag (DC), Eugenio Tuma (PPD)y Venegas (DC), señalaban que esta comisión permanente podría dedicarse a legislar en materia de asuntos indígenas, dada la importancia del tema y del porcentaje de la población involucrada. Lamentablemente, la iniciativa quedó congelada desde su presentación (boletín 6720-16).

Debido a esto, la controvertida decisión de parlamentarios de sumarse a la huelga de hambre mapuche ha sido vista como un acto comunicacional que sólo desvía el foco de la discusión principal. Su posterior desalojo -ordenado por el ministro Hinzpeter- no ha atenuado la acusación de show mediático ante la opinión pública.

Por esta razón, resulta oportuno conocer la labor realizada por los cuatro diputados involucrados –Aguiló (PS), Gutiérrez (PC), Jiménez (PPD) y Monsalve (PS)- en la última semana , en especial atendiendo que son financiados por todos los chilenos:

Ver votaciones en publicación La Tercera Online

Causa extrañeza que diputados elegidos por la ciudadanía para una labor parlamentaria, se auto arroguen el derecho a ausentarse de las labores habituales para los que fueron elegidos por la ciudadanía, optando en cambio por defender una causa específica -legítima o no legítima-, pero que no necesariamente representan a sus electores. Más aún, cuando varios de ellos no tienen ninguna relación con las zonas en conflicto, pero sí representan a distritos afectados por el último terremoto y con problemas aún por resolver.

En consecuencia, la autónoma decisión de los miembros de la Cámara Baja de continuar la huelga de hambre en la sede de la CUT de Temuco, implica un manifiesto abandono de sus funciones. Sin embargo, continúan recibiendo sus sueldos pagados por todos los chilenos. Sería interesante conocer al respecto la opinión de sus votantes y del resto del país.

Columna publicada en La Tercera Online

lunes, 30 de agosto de 2010

Votación parlamentaria sobre demandas colectivas por mala calidad de construcciones


Habiendo transcurrido más de seis meses desde el fatídico terremoto y maremoto del 27 de febrero, las críticas sobre el proceso de reconstrucción continúan, principalmente dirigidas contra el Poder Ejecutivo, pero olvidando a los otros poderes del Estado.

A pesar de que el Presidente Piñera destacara que Chile superó la tragedia del terremoto, miles de propietarios de viviendas destruidas continúan sin una solución, envueltos en una permanente situación de desamparo y olvido. Después de casi seis meses -y acallado el impacto del programa Informe Especial del 29 de julio-todavía se siguen investigando las responsabilidades criminales, civiles, administrativas y políticas, sin resultado concretos aún.

Sólo la Fiscalía de Constitución pidió la formalización de 12 ex funcionarios del Serviu por el derrumbe de un edificio en esa ciudad. En Santiago, recién el 16 de septiembre se realizará la audiencia de formalización del representante legal de los edificios Don Tristán y Don Luis, colapsados en la comuna de Maipú. Inexplicablemente, en Concepción, las licitaciones para las demoliciones comenzarán en octubre.

Mientras Sernac sigue aún al mando de un director interino, la vulnerabilidad del consumidor queda patente con las consecuencias provocadas por el terremoto del 27 de febrero último. En especial, respecto a las deficiencias en el diseño o ejecución de obras inmobiliarias, que hasta ahora continúan en la más completa impunidad. La legislación actual sólo permite que estas causas se tramiten como juicio sumario, sin contemplar la posibilidad de ejercer acciones colectivas.

Ante esto, la senadora Soledad Alvear presentó un proyecto de ley (boletín 6841-14) que modifica el artículo 19 del decreto con fuerza de ley N° 458, de 1975, Ley General de Urbanismo y Construcciones. Con esto, se pretende que el procedimiento especial para la protección de intereses colectivos o difusos -consagrado en la ley N° 19.496- se aplique a los juicios por daños o perjuicios en la calidad de las construcciones, siempre que compartan un mismo permiso de edificación. De esta manera, las personas afectadas que no hayan ejercido sus acciones podrán acreditar el interés común y beneficiarse de la sentencia.

La iniciativa fue aprobada en general en el mes de julio por el Senado, y ahora por la Cámara de Diputados, con 90 votos a favor, 4 en contra, 3 abstenciones y 0 dispensados.
Ver votación parlamentaria

Sería interesante que la opinión pública conociera las razones en que se basaron las votaciones de los diputados, en especial de aquellos que votaron en contra, se abstuvieron o simplemente no votaron. Las víctimas del colapso de viviendas durante el último terremoto, todavía esperan herramientas legales que les faciliten el ejercicio de sus acciones civiles, penales, administrativas y políticas, de manera de evitar la impunidad de los responsables en que hasta se encuentran.
Columna publicada en La Tercera Online

jueves, 5 de agosto de 2010

Resultados encuesta CEP: ¿Problemas de gestión o comunicacionales?




Una excelente comunicación jamás podrá ocultar una mala gestión. Tarde o temprano, la verdad se sabrá y quedarán en evidencia las omisiones, faltas y errores cometidos. Pero asimismo, una gestión de excelencia tampoco podrá brillar sin una adecuada comunicación. Por eso, la última encuesta CEP se convierte en una importante señal de alerta para el equipo comunicacional de La Moneda.

Aunque la cifra de aprobación del Presidente Piñera (45%) es similar en el sondeo a la obtenida por los ex presidentes Lagos y Bachelet en su primera encuesta, contrasta fuertemente con la aprobación del Gobierno, que ostenta un sólido 60%. Además de ser el mandatario con menor apoyo -en este sondeo- en los últimos 20 años, su nivel de desaprobación es del 29%, cifra peligrosamente cercana al tercio de la población.

Con una cifra levemente superior, el 35% de los encuestados responsabiliza de la mala situación económica del país al deficiente manejo de las políticas económicas del gobierno actual, distanciándose en forma importante de la atribución a otras causas: mal manejo de las políticas económicas del gobierno anterior (20%), crisis económica internacional (20%) y efectos económicos del terremoto (19%). Por otra parte, el 46% cree que la situación económica de Chile no cambiará en los próximos 12 meses, el 51% estima que el país está estancado y el 32% desaprueba la forma en que el Presidente Piñera y su equipo económico están manejando la economía (versus al cercano 39% que la aprueba). Tal como los resultados de la última encuesta CASEN resultaron un balde de agua fría para el gobierno de la ex Presidenta Bachelet, esta evaluación refleja la baja percepción ciudadana de la acción del gobierno en el ámbito económico.

Dentro de las evaluaciones positivas, ante las presiones de instituciones, grupos y personas con que se ha desempeñado el actual gobierno, el 46% piensa que ha actuado con firmeza y el 49% con destreza y habilidad. Sin embargo, estos atributos del mandatario han experimentado una baja en estos meses. Como referencia, en la Evaluación de Gestión del Gobierno, realizada por Adimark en marzo pasado, el Presidente Piñera asumió su mandato con una excelente evaluación ciudadana: capacidad para solucionar problemas del país (79%), autoridad (77%) y habilidad para enfrentar situaciones de crisis (76%).

Resulta evidente el desgaste que ha sufrido la imagen presidencial y algunas de las políticas públicos en estos primeros cuatro meses de gobierno. Frente a este hecho, surge la siguiente pregunta: ¿son problemas de gestión o comunicacionales? Sin lugar a dudas, se trata de una combinación de ambos, que requiere un certero diagnóstico para mejorar la percepción ciudadana.

En cuanto a la gestión, la tirante relación entre gobierno y oposición ha crispado el ambiente, dificultando la tramitación de nuevos proyectos legislativos. La acusación de una arremetida en contra de la ex Presidenta Bachelet, imputaciones en contra de su gobierno por entrega de recursos a ciertas ONG, rechazo del royalty minero, atribución inicial del Jefe de Estado a la dilapidación de recursos públicos, programas sociales ineficientes y a la corrupción en el aumento de la pobreza, sumado a la falta de mayoría parlamentaria, han restablecido la antigua pugna del Si y el No. El importante impulso provocado por el Mensaje Presidencial del 21 de mayo no fue lo suficientemente duradero. Pareciera que el efecto inicial se hubiera diluido ante la contingencia diaria.

La estrategia comunicacional se ha visto absolutamente sobrepasada por la cantidad y diversidad de situaciones. A pesar del permanente monitoreo que hacen en La Moneda de la opinión pública, los errores comunicacionales no forzados han sido muchos en este gobierno. Críticas como la falta de relato común entre gabinete y parlamentarios de gobierno; el cuestionado estilo presidencial; el debilitamiento de la imagen de gobierno realizador; el nuevo formato de vocería, más técnico que político; la ausencia de atribuciones de la Secom; la zigzagueante agresividad en las respuestas a los ataques de la oposición; las descalificaciones entre ministros y organizaciones civiles o las contradicciones entre miembros del gabinete, de alguna manera han hecho perder efectividad y credibilidad a la acción gubernamental. Incluso, a pesar de la petición del mandatario a los senadores oficialistas de evitar críticas al Gobierno a través de la prensa, el senador Allamand hizo algunas recomendaciones sobre la mejoría de la gestión comunicacional.

La reciente filtración del instructivo de la Secretaría de Comunicaciones, tampoco contribuyó a mejorar el clima político. La débil defensa no logró desescalar el conflicto, tensionando aún más el ámbito gubernamental. Por eso, el reciente almuerzo sostenido entre el Presidente Piñera y el senador Frei abre la posibilidad de reponer un clima de normalidad entre gobierno y oposición. Es de esperar que estas intenciones no sólo queden en declaraciones, sino que se concreten en hechos reales. Pero para esto se requieren mayores exigencias a la estrategia comunicacional del gobierno.

Columna publicada en La Tercera Online: http://blog.latercera.com/blog/ajiron/entry/resultados_encuesta_cep_fracaso_de

miércoles, 21 de julio de 2010

El pecado original de los partidos políticos


La escasa identificación de los chilenos con los partidos políticos parece estar trasladándose al interior de éstos, planteando dudas respecto a la legitimidad de su representatividad. Pareciera que la ciudadanía ha percibido que el problema surge desde el origen: las elecciones internas de las tiendas. Por eso, será interesante conocer en la próxima encuesta CEP la medición acerca de la identificación ciudadana con los conglomerados políticos.

Hoy día, los altos niveles de desaprobación a la forma en que la Concertación (52%) y la Coalición por el Cambio (40%) desarrollan su labor, permiten suponer que la opinión pública no se siente representada por estos conglomerados. A su vez, la formación de bancadas díscolas transversales demuestra la dificultad de construir consensos incluso dentro de los mismos partidos. Por último, la reciente renuncia a la UDI de la diputada Marta Isasi y su posterior ingreso a la bancada de Independientes refleja las dificultades de mantener el orden dentro de las tiendas políticas.

Este año, más que nunca, se ha notado una exigua participación de militantes en las elecciones internas. A pesar del avance que significan las elecciones internas, las recientes votaciones en RN y en el PPD reflejaron la escasa representatividad que tienen los partidos políticos de la ciudadanía. Aún más, un porcentaje importante de los militantes inscritos no votó en estos comicios, obteniéndose bajas participaciones en las elecciones de sus directivas. Complejo, ya que luego las cúpulas designan a los candidatos a concejales, alcaldes, diputados, senadores y presidente. Nos presentan una política de hechos consumados en la que ya no podemos intervenir, y al ser “los mismos de siempre”, despiertan un clamor de renovación política.

En el PPD, un acuerdo de la directiva puso a Carolina Tohá en la presidencia del partido hasta 2012, sin ser elegida por las bases militantes. El 17 de junio pasado se realizaron las elecciones internas de vicepresidentes y directiva nacional, las que fueron empañadas por acusaciones de irregularidades y estrechas diferencias en el cómputo de votos. Según el Departamento de Operaciones del Servel, existían 98.942 militantes afiliados al 31 de mayo de 2010, de los cuales sólo 13.516 votaron (13,66%).

Por su parte, en las elecciones internas de RN del 12 de junio último, Carlos Larraín fue reelecto como presidente por dos años más. El concejal por Las Condes derrotó al diputado Cristián Monckeberg : 64,7% contra el 35,3% de los votos, según cifras entregadas por el partido. Otra vez fue baja la participación interna en el partido: de los 93.054 afiliados al 31 de mayo de 2010, sólo 15.805 (16,98%) votaron para elegir la directiva nacional y regional.

En consecuencia, un promedio de casi 1.000 personas por región escogieron las directivas de RN y el PPD, además de una baja o excesiva representación de ciertas regiones sobre otras. La suma de votos de la Región Metropolitana, Valparaíso y Bío Bío supera el total de sufragios de las otras 12 regiones en su conjunto.

La exigua representación ciudadana se ve reflejada en las siguientes cifras de la votación de las directivas:

REGION RN PPD
MILITANTES VOTOS % MILITANTES VOTOS %
ARICA Y PARINACOTA (XV) 1.587 450 28,35 1.621 228 14,07
TARAPACA (I) 1.770 321 18,13 3348 181 5,41
ANTOFAGASTA (II) 2.100 317 15,09 2.965 292 9,85
ATACAMA (III) 1.391 243 17,46 1.417 207 14,61
COQUIMBO (IV) 4.826 1.053 21,81 4.450 691 15,53
VALPARAISO (V) 11.052 1.975 17,87 12.084 1.921 15,90
R.METROPOLITANA (XIII) 30.035 4.553 15,15 42.361 5.048 11,92
LIB. GRAL. B. O’HIGGINS (VI) 5.424 760 14,01 4.505 772 17,14
MAULE (VII) 5.924 984 16,61 4.150 274 6,60
BIO BIO (VIII) 10.664 2.465 23,11 8.826 1.771 20,07
ARAUCANIA (IX) 5.402 1.061 19,64 5.119 900 17,58
LOS RIOS (XIV) 4.110 S/I(*) S/I 1.951 514 26,35
LOS LAGOS (X) 6.658 S/I(*) S/I 4.138 669 16,17
AYSEN (XI) 1.403 S/I(*) S/I 556 0 0
MAG. Y ANTART. CH. (XII) 708 149 21,04 1.450 48 3,31

TOTAL 93.054 15.805 16,98 98.941 13.516 13,66

(*) Lista única

Ante estas cifras, surgen las siguientes preguntas: ¿Qué tan representativos son los partidos políticos de la ciudadanía? ¿Qué tan democráticas son sus elecciones internas? Y, por último, ¿qué tanta legitimidad tienen las directivas para designar candidatos en las elecciones presidenciales, parlamentarias y municipales?

Con la escasa adhesión que generan en la ciudadanía los partidos políticos, éstos son percibidos como grupúsculos autopoiéticos y de reparto de poder “entre los mismos de siempre”. Aparte del irregular pago de cuotas sociales, los militantes no se diferencian mucho de adherentes, amigos, seguidores, socios, voluntarios, fans o cualquier otra manifestación de las actuales redes sociales. Con una mucha mayor capacidad de liderazgo, personajes u organizaciones sociales congregan con mayor efectividad que los partidos políticos (al 18 julio):

Soledad Onetto 162.012 seguidores
Mauricio Bustamante 145.337 seguidores
Felipe Camiroaga 114.559 seguidores
Educación 2020 68.311 adherentes
Radio Bio Bio 68.141 seguidores
El Pulento 30.754 seguidores
Janis Pope 18.047 seguidores
El que no aporta 17.165 seguidores
Estadio Español (Santiago) 12.815 socios y cargas familiares
Hogar de Cristo 9.000 voluntarios


Quizás sea el momento preciso para revisar y reactivar el proyecto de la nueva Ley Orgánica Constitucional de los Partidos Políticos (LOCE), ingresado por la ex Presidenta Bachelet el 30 de mayo de 2008 al Senado, y archivado recién el 6 de julio de 2010, después que el Gobierno del Presidente Piñera solicitara su retiro de tramitación (boletín 5887-06).

miércoles, 7 de julio de 2010

El Presidente Piñera, Kike Morandé y Stefan Kramer


Una vez superado el incidente de la visita de Bielsa a La Moneda, el recuento de daños sólo deja un alto costo en imagen para ambos actores. En el caso del entrenador argentino, se critica su falta de manejo de la situación, cuestionándose su carácter, educación e incluso filiación política. Aunque para el mandatario el perjuicio fue menor -por ser anfitrión y representar a la nación-, se ha instalado una profunda discusión acerca del estilo presidencial.

Se suma a este episodio el duro cuestionamiento que le realizara el rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez; las críticas efectuadas por las dirigentas de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) -agravadas por la respuesta del ministro Hinzpeter- y el apresurado rechazo del timonel de la ANFP, Harold Mayne-Nichols a la invitación a La Moneda. La opinión pública ha constatado que es un problema permanente y no puntual, que supera la falta de acostumbramiento de los chilenos al nuevo estilo de liderazgo: las cosas no se estarían haciendo bien.

Más aún cuando se toma en cuenta la última Evaluación de la Gestión de Gobierno -realizada en junio por Adirmark-, las cifras ratifican el diagnóstico. Según este estudio, el nivel de aprobación del Presidente prácticamente se ha estancado en el 52%, el de desaprobación se ha incrementado desde un 18% inicial a un 34% actual, los atributos peor evaluados continúan siendo “credibilidad” (57%) y “confianza” (58%), y el Gobierno (57%) sigue siendo mejor evaluado que el mandatario. Será interesante conocer cuánto afecta el episodio Bielsa en la imagen del Presidente, ahora que se está haciendo el trabajo de campo de la encuesta CEP.

Quizás por esta razón, el Presidente se ha empeñado en parecer cercano, confiable, amigable. Incluso divertido, chispeante e ingenioso. En sus empresas, este trato seguramente producía buenos resultados, en especial con la mayoría de sus colaboradores: jóvenes, profesionales y sujetos a un claro vínculo jerárquico, en que cualquier desubicación sería rápidamente corregida o sancionada. Sin embargo, ante audiencias distintas, el estilo informal del mandatario pareciera que sólo produce confusión, desconcierto o desconfianza.

Por regla general, este trato familiar, afable, buena onda, casi como de patrón de fundo campechano, no suele ser correspondido por interlocutores que se encuentran en desigualdad de condiciones. Quizás el único que tiene éxito es Kike Morandé, en su programa Morandé con Compañía, el Estelar del Pueblo. El también llamado cariñosamente “ñatito” entrevista, actúa, bromea y se relaciona con su público incondicional, pero siempre desde cierta superioridad.

Las críticas al Presidente Piñera comprenderían varios aspectos: riesgo para la dignidad del cargo, bacheletización del Presidente, alejamiento de las normas protocolares, banalización de las actividades o falta de control de la ansiedad comunicativa. Los ineludibles conflictos de intereses del mandatario y del Subsecretario del Deporte, Gabriel Ruiz-Tagle, al ser importantes accionistas de Colo Colo, sólo agravan la situación.

Quién capta magistralmente estas sutilezas es Stefan Kramer. En su inolvidable rutina en la segunda noche del Festival de Viña del Mar en el 2008, el artista imitó en casi 90 minutos a 33 personajes. Entre ellos, el entonces candidato presidencial Sebastián Piñera y el animador Kike Morandé.

Tiempo después, uno de los mejores momentos comunicacionales del Presidente Piñera fue el Mensaje a la Nación, presentado el 21 de mayo de este año ante el Congreso Pleno. El estilo comunicacional escogido fue formal, solemne, ante un podio, con un discurso estructurado y coincidió con muchas de las herramientas utilizadas por Stefan Kramer en su aplaudida imitación festivalera. Por el contrario, la visita a Juan Pinto Durán fue mal evaluada por el Gobierno, la selección y la opinión pública. Mucho más informal, más forzada, quizás con más de algún elemento utilizado por Stefan Kramer en su imitación a Kike Morandé, la realidad estuvo al filo de asemejarse a esa rutina.

Por otra parte, las últimas apariciones del comediante causaron la molestia de La Moneda, pero se ignora si es por exceso o por falta de fidelidad, lo que podría convertir en irrelevante el reclamo si el original no modifica su estilo comunicacional (parodiado).Pero está claro que la informalidad del Presidente sólo impide que se haga respetar, sin hacerlo ganar mucho en cercanía o credibilidad.

En el mismo sentido, aún los mismos partidarios del Presidente cuestionan su imagen presidencial. El senador Andrés Allamand, quién ya había criticado la informalidad del Jefe de Estado, ahora le sugiere olvidarse de la parka roja. El propio jefe de bancada de la UDI, Patricio Melero, señala que la dignidad de la figura del Presidente está en entredicho, lo cual “no es algo anecdótico porque tiene consecuencias políticas”. Y agrega que “esto debe ser materia de preocupación en la Presidencia, porque si no se revierte, el Mandatario puede ser ninguneado por cualquiera”.

Sin embargo, según la mencionada encuesta Adimark, la característica de “activo y enérgico” sigue siendo el atributo mejor evaluado (76%) del Presidente, seguido por “capacidad para solucionar problemas del país”, “capacidad para enfrentar las situaciones de crisis” y “autoridad” (todas con 69%). Pero hasta ahora, los atributos escogidos para construir la imagen pública del Presidente Piñera no han sido las cualidades más valoradas por la ciudadanía.

Columna publicada en La Tercera Online: http://blog.latercera.com/blog/ajiron/entry/el_presidente_kike_morand%C3%A9_y

miércoles, 30 de junio de 2010

La dispar gestión comunicacional del Gobierno


La potente ofensiva comunicacional del ministro Mañalich en estos últimos días se ha destacado con creces en la hasta ahora incipiente y dispar gestión comunicacional del gobierno. La estrategia no sólo dio visibilidad al titular de Salud, sino que también lo empoderó, en un gabinete en que muchos ministros ni siquiera son conocidos por la opinión pública.

Las casi simultáneas salidas de los Subsecretarios de Salud, de Redes Asistenciales y de la directora del Instituto de Salud Pública, fueron nuevos problemas con que se enfrentó el Gobierno. Como suele ocurrir, elementos exógenos agravaron la situación: discrepancias entre los ministros Hinzpeter y Von Baer sobre los motivos de la salida de Giovanna Gutiérrez, relegaron las declaraciones del titular de la cartera a un segundo plano.

Por eso, la entrevista dada por el ministro de Salud a La Tercera (publicada el 26 de junio), significó el comienzo de una campaña dirigida a romper antiguos paradigmas de trabajo enquistados en el Minsal: duplicidad de funciones, desórdenes administrativos y sobreejecución del presupuesto, entre otras irregularidades.

El inminente fallo del Tribunal Constitucional sobre la legalidad de las tablas de factores -usadas por las aseguradoras para fijar los precios de sus planes -, permite desde ya visualizar un importante éxodo de usuarios a la salud pública, la que evidentemente no está preparada para recibirlos. De ahí la urgencia de hacer importantes transformaciones en la salud pública a la brevedad.

Además de esta entrevista, el ministro participó en el programa Tolerancia Cero. “El sistema de salud en Chile está completamente enfermo, está en la UTI”, confirmó al aire el titular de la cartera. Agregó que en el Ministerio había una gigantesca desprolijidad y una burocracia instalada que hacía perder el giro, además de una falta de conciencia del uso eficiente de recursos. Dio como ejemplo el área de informática del Minsal, más grande que la de Sonda.

Una vez instalado en la opinión pública el problema de la salud estatal, comienzan las soluciones: coincide con la incorporación de 10 nuevas patologías Auge, extensión a 15 días para efectuar reclamos por el incumplimiento de enfermedades cubiertas por el plan, conveniencia de avanzar en concesiones de hospitales y reducción de listas de espera a través de licitaciones de atenciones médicas (272.278 personas en listas de espera de 56 patologías cubiertas por Auge).

Por su parte, el Presidente Piñera también intenta alinear a sus stakeholders, buscando una mayor eficacia comunicacional. Sin duda, con una precaria mayoría en el Congreso, los parlamentarios oficialistas se han convertido en importantes interlocutores. La invitación que hizo a senadores de la Alianza a pasar el fin de semana pasado en Cerro Castillo tuvo como objetivo evitar críticas al Gobierno, plantear el aumento de posturas propositivas y reforzar el diálogo interno.

Una coordinada estrategia dirigida en contra de despilfarros de dineros fiscales del período anterior se ha desplegado en la agenda noticiosa. El anuncio del diputado UDI, Gustavo Hasbún, de enviar los antecedentes a la Contraloría y al Consejo de Defensa del Estado, confirma la necesidad de aclarar estas presuntas irregularidades.

La publicación de deudas y protestos de organismos estatales permite a la opinión pública conocer la calamitosa situación de pagos que viven ministerios y servicios públicos. Dicom utiliza una escala desde la letra A (antecedentes impecables) hasta la G (conducta riesgosa). En esta última categoría aparecen los ministerios de Salud, Obras Públicas, Transportes, Bienes Nacionales, del Interior y entidades como Onemi, Junaeb, Junji, Indap, Registro Civil, Cenabast, Dibam y la Dirección del Trabajo.

En una primera etapa, el Gobierno fue proactivo en ideas, pero tremendamente reactivo en su comunicación. Demostró escasa capacidad para instalar temas en la agenda pública, manejar los tiempos y procesos comunicacionales e implantar los enfoques necesarios para encuadrar las problemáticas nacionales:controvertida entrevista del ministro Hinzpeter en que postuló revalorizar la figura del Ministro del Interior; su pugna con el hermano del Presidente, José Piñera, por paralelo entre Salvador Allende y Adolf Hitler; disputa en el Congreso del mismo titular con el diputado Fidel Espinoza; respuesta del ministro a las dirigentas de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos; previsibles acusaciones de conflictos de interés para María Luisa Brahm por permanencia en Consejo de Alta Dirección Pública; poca presencia de ministra Camila Merino en debate sobre salario mínimo; excesiva participación de ministro Felipe Larraín en mismo tema; viajes de ministro Golborne y de intendentes Echeverría y Pérez o dimisión del jefe jurídico del Serviu Valparaíso después querella presentada. En todas estas situaciones, el tratamiento comunicacional ha sido reactivo.

Está claro que una buena comunicación jamás podrá ocultar una pobre gestión. Tarde o temprano, la falta de resultados es descubierta. Sin embargo, una gestión de excelencia jamás podrá brillar sin una buena comunicación. Gestión y comunicaciones necesariamente deben ir a la par…

Columna publicada en La Tercera Online: http://blog.latercera.com/blog/ajiron/entry/la_dispar_gestion_comunicacional_del